Programa Alianza para la Justicia Económica
Viviendo el Pacto

¡Felicitaciones por convertirse en una Iglesia
promotora de la justicia económica!
Su congregación ha seguido un camino de
discernimiento. Usted se ha comprometido con nuestra fe, el Espíritu Santo y la
comunidad interna y externa, y también ha aprendido sobre la justicia
económica. Ahora usted tiene un pacto con Dios y con el prójimo para
convertirse en una congregación que trabaja por la justicia económica. También
ha recibido algunas ideas sobre lo que este pacto significa para la vida futura
de la congregación. Usted ya está listo para vivir ese compromiso enraizado en
la fe, de ser una congregación que busca la justicia económica.
Esperamos que el pacto sea publicado en un
lugar prominente y visible. Por favor considere añadir la denominación “Una
Iglesia que promueve la Justicia Económica”, a cualquier documento que incluya
el membrete de la iglesia, el boletín dominical y otros. La idea es que esto se
haga tanto en calidad de testigo tanto como para recordarle a la congregación
los compromisos que ha hecho.
Nos unimos a ustedes en
la esperanza de que el pacto se convertirá en una parte de la vida actual de la
iglesia. Adquirir el compromiso de ser una Iglesia que promueve la Justicia
Económica puede llevar a que el testimonio de la congregación en el mundo y el
trabajo de la misma difieran en el futuro. Para asegurarlo hay algunos pasos
que se pueden tomar:
La aplicación del Pacto
Manténgalo actualizado
Sostener la lucha
En un
mundo bendecido por la abundancia de Dios pero plagado por pobreza y
desigualdad, estamos llamados a luchar por la justicia económica. Pidámosle a
Dios fuerza para el camino, valor para enfrentar a las potestades y los
principados, que nos guíe por senderos de amor y compasión, y que bendiga
nuestra labor por la justicia.
La aplicación del Pacto
Para llevar a cabo los
objetivos que se describen en el pacto de su congregación, considere crear un
comité de justicia económica o grupo de trabajo. Este podría ser un órgano
totalmente nuevo dentro de la iglesia o podría ser un organismo existente (como
un comité de justicia social) que se encargue de este nuevo ministerio.
La primera tarea del comité. La primera tarea del
comité será leer atentamente el pacto con el fin de entender claramente las
intenciones de la congregación para que el pacto siga adelante en el futuro. A
continuación, el grupo puede diseñar un plan de uno o dos años que incluya una
serie de actividades centradas en la justicia económica como el culto y la
oración, el estudio y las actividades - tanto de palabra (activismo) como de
acción – a nivel local, nacional mundial. El borrador del plan podría
compartirse con el cuerpo gobernante y otros dentro de la iglesia para revisión y comentarios. Luego se
distribuirá a la congregación.
Empiece por casa.Las iglesias deben
trabajar para asegurarse que su propia política de empleo es justa, equitativa
y humana. Si las políticas y prácticas dentro de la iglesia son injustas, ¿cómo
puede la congregación comprometerse con integridad en trabajar por la justicia
económica en la comunidad en general? Una profunda reflexión sobre las
prácticas internas y los valores siempre debe preceder a la acción exterior.
Recursos. Obtener una lista de resoluciones del Sínodo General que aborden asuntos de
justicia económica dentro de la UCC. Hay muchas organizaciones
y recursos que pueden apoyar y facilitar los ministerios de justicia económica.
Muchos están recopilados en la página web Como Involuncrarse / Ways to Engage.
Manténgalo actualizado
Marca el Aniversario. Cada año la congregación
puede marcar el aniversario de haber tomado la decisión de convertirse en una
Iglesia que promueve la Justicia Económica, releyendo el pacto durante la
adoración y a través de la participación en actividades que permitan volver a
comprometerse y celebrar esa decisión. Los eventos y actividades relacionadas
con el pacto que tuvieron lugar durante los 12 meses anteriores pueden ser
destacadas y celebradas.
Lo Invitan a Compartir. Los UCC Ministerios de Justicia
y Presencia Testimonial lo invitan a compartir lo que está haciendo a través de
la plataforma de la UCC en general. Por favor, compartan sus historias mientras
asiste a la adoración, estudia, reza o trabaja a favor de la justicia o a que
publique fotos en la página web del Haciendo Justicia Económica.
Formas de comprometerse. Hay muchas maneras de
participar en los ministerios de justicia económica. La larga lista de opciones
que se lista en la página web Como Involucrarse (Ways to Engage) son
sólo algunas. Estas sugerencias pueden
utilizarse tal cual o adaptarse a las necesidades de su congregación, su
comunidad y su zona. También es posible que ya tenga ideas de lo que su
congregación hará al convertirse en una Iglesia que promueve la Justicia
Económica. Déjese guiar por Dios y por los dones e intereses de la congregación
para determinar el trabajo que está llamado a hacer.
Sostener la lucha

En algún momento los miembros del comité para
dirigir el trabajo de ser una Iglesia que promueve la Justicia Económica,
pueden tocar una fibra emocional o espiritual, ya sea individualmente o en
grupo. Las dificultades pueden parecen demasiado grandes. Las conversaciones
tendrán que repetirse una y otra vez. El trabajo puede llegar a un punto muerto
o el grupo puede encontrar resistencia en la iglesia o en otro lugar. Los
miembros del grupo pueden sentirse ansiosos o incluso avergonzados por lo que
parece una falta de progreso. O pueden sentir disgusto, tristeza o impotencia
en este momento. Tanto en el grupo como
individualmente, usted se preguntará si este es el momento de renunciar o
escabullirse en silencio.
Cualquiera que haya estado involucrado con el
trabajo de la justicia social ha pasado por esa experiencia de una u otra
forma. No hay una manera de evitar esta experiencia. Es un resultado natural
del trabajo duro y una evaluación honesta.
Sin embargo, hay otra cara de la situación. A menudo
experimentamos estos sentimientos justo
antes de un cambio significativo. Estos momentos pueden ser una invitación del
Espíritu para que exploremos más profundamente. He aquí cinco cosas muy simples
que se pueden hacer para aceptar la invitación. Todos son
bastante simples pero profundamente importantes. Si Jesucristo necesitó tiempo
para rezar, una comunidad de aliados y conversaciones con los demás,
ciertamente nosotros también lo necesitamos.
1. Tome tiempo sabático. El tiempo sabático es para descansar y ver desde otra perspectiva.
Es para reencontrarnos con Dios, reflexionar profundamente sobre valores y
creencias, recordar "lo que somos y no somos", y las historias que
nos inspiraron a hacer este trabajo pro primera vez. Es un tiempo para
enfocarnos en esas cosas por las que estamos más agradecidos. Si el tiempo de
reposo es tomado de forma individual o con un grupo más amplio de gente de su
iglesia o de otras iglesias, puede ser una buena manera de renovar la
dedicación y el compromiso.
2. Escuche con intención. El plan inicial del comité
puede que ya no esté funcionando. Puede que no haya sido tan exitoso como
podría haber sido, o tal vez llevó a unos pocos a un lugar más profundo. Así
que respire. Retroceda. Tómese su tiempo para escuchar intencionalmente a la
gente de su iglesia y la comunidad. Evalúe dónde están e indague dónde creen
que la iglesia puede está llamada a llegar. Nadie prometió que todo iba a salir
bien la primera vez.
3. Celebre lo que está funcionando y descarte lo que
no. A veces estamos tan centrados en una forma de hacer algo que se pierde el
"por qué". Una misma talla no sirve para todos y las situaciones
cambian a lo largo del camino. Asegúrese de que los miembros del comité estén
trabajando intencionalmente para equilibrar las esperanzas y las expectativas
de una manera que los objetivos que usted tiene sean razonables, factibles y
eficaces en torno a ese "por qué" hacia el cual está trabajando
usted.
4. Recuerde que no todo puede ser perfecto, pero
todo puede ser mejor. A pesar de que el movimiento de nuestra fe da a veces
grandes saltos en el camino, la mayor parte de nuestro progreso se hará en
pequeños pasos. Honre cada paso que su comunidad tome hacia la vivencia de la
justicia económica. El éxito de este tipo de trabajo rara vez es tan evidente
de inmediato, es más bien notorio paulatinamente. Recuerde el panorama a medida
que se centra en los detalles más pequeños.
5.
Comprométanse a ayudarse el uno al otro. Para
construir una comunidad es necesario formar parte de una comunidad. ¿Qué tipo
de apoyo y rendición de cuentas es pueden ser necesarios para continuar con su
trabajo?