Involucrando al Espíritu
Prácticas
Espirituales
“Los que
esperan en Jehová tendrán fuerzas nuevas, levantarán sus alas como las águilas,
correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán.” Isaías 40:31
Habituarse
regularmente a las prácticas espirituales arraiga con más firmeza nuestro
pensamiento y acciones en la fuerza y la verdad de Dios. Nos permite obtener
más perspectiva y nos ayuda a discernir mejor. Llegamos a tener una idea más
clara sobre el camino a seguir. Nos hacemos más fuertes física, emocional y
espiritualmente, capaces de seguir adelante incluso cuando los poderes y directivas
se alinean en nuestra contra. Muchas de estas prácticas tienen sus raíces en
tradiciones antiguas, pero aportan una base espiritual para el presente igual
que lo hicieron en el pasado. Las prácticas son la forma en que nuestro Dios,
sabio y amoroso, nos da la dirección, fuerza y compasión
que necesitamos para ser personas que promueven y trabajan por la justicia.
Oración Centrada
El Ayuno
El Día de Reposo
Retiros Espirituales
Bibliografía para Prácticas Espirituales
Oración
Centrada
Esta
práctica antigua ha sido "redescubierta" en los últimos 20 a 30 años.
La práctica de la oración centrada puede ayudarnos a profundizar nuestra
relación con Dios. En pocas palabras, la oración centrada es la oración en
silencio que prepara a un individuo para que experimente la presencia de Dios
desde su interior. También invita a esa presencia y facilita nuestro movimiento
hacia Dios.
Contemplative Outreach ofrece información adicional y otros recursos. También
puede ver más en los libros escritos por Thomas Keating. Vea algunos libros
sugeridos al final de esta sección.
El ayuno
El ayuno
es otra práctica antigua que puede ser benéfica en la actualidad.
Tradicionalmente el ayuno significa la abstinencia de alimentos, pero en un
mundo comandado por el hambre y el afán por tener muchas cosas— lo último en
aparatos electrónicos, ropa, casas grandes, autos de lujo, comida—, podemos
beneficiarnos de diversos tipos de abstinencia. El ayuno nos ayuda a resolver
nuestras necesidades y deseos, y pone en perspectiva nuestra abundancia.
El ayuno
nos permite desarrollar un mayor aprecio por lo que tenemos y sentir una mayor
compasión por aquellos que tienen menos que nosotros. Haciendo algo que es
difícil, que nos limita, vamos más allá de nuestro poder de voluntad. Para
permanecer firmes tenemos que confiar en Dios y buscar la fortaleza y el poder en Dios. Los místicos también nos dicen
que a medida que nos vaciamos de las cosas y los deseos, creamos más espacio
para que Dios entre, permitiéndole brillar dentro de nosotros, traer el amor y
la justicia, la paz y la comodidad.
En su
libro Soul Feast, Marjorie Thompson escribe: "Cumplir con un ayuno
que yo misma me he impuesto no siempre es fácil. Tengo que recurrir a la ayuda
de Dios para lograr mi objetivo. Sin embargo, al participar en una práctica
regular de ayuno, "las cosas" empiezan a perder su poder sobre mí.
Veo con más claridad mi propia abundancia y la falta de abundancia en los
otros. Puedo distinguir claramente mis necesidades de mis deseos y llegar a
administrar mejor mi dinero, tiempo y talentos".
Además de
ayuno de la comida (o ciertos tipos de alimentos), u otros bienes materiales,
podemos también establecer un ayuno sobre ir de compras, ver televisión, usar
las redes sociales, el celular, el auto, o cualquier cosa que creemos que nos
tiene consumidos. Si alguien decide ayunar alimentos, debe asegurarse que no
pondrá en riesgo su salud. Nunca debe hacerse ayuno de agua.
El Día de
Reposo
Para
muchos cristianos, los Diez Mandamientos son los principios éticos más
fundamentales. "No robarás", "No matarás", "Honrarás a
padre y a madre". No hay nada más básico que eso.
Sin
embargo, ¿qué significa observar el día de reposo para santificarlo? ¿Es un
mero recordatorio de que se supone vayamos a la iglesia el domingo? El
mandamiento no dice que hay que ir a la iglesia para adorar a Dios con amigos y vecinos una vez a la semana. Dice
que debemos mantener un día santo. ¿Por qué es tan importante ese mandamiento
como para que haga parte de los 10?
El día de
reposo es un día para poner a Dios primero en nuestras vidas, un día para
abstenerse de nuestro habitual ritmo frenético. Es un día para apartarnos de
todas las cosas que nos distraen, que
buscan nuestra atención y que nos hacen creer que son lo más importante en
nuestras vidas. Nuestras
respuestas a las siguientes preguntas pueden ayudarnos a aclarar la importancia
del día de reposo en nuestras vidas:
- ¿Qué estoy llamado a hacer en el día de
reposo?
- En mi vida, ¿cómo puedo actuar para poner a
Dios primero?
- En este día tan importante, ¿cómo puedo usar
mi tiempo de manera que Dios esté en primer lugar?
Retiros Espirituales
Los
retiros espirituales son viajes de fe que nos ayudan a profundizar en nuestra
espiritualidad y pueden ayudarnos a generar transformaciones. Sin importar si
el retiro está enfocado en individuos o grupos, puede inspirar profundamente y
renovar. Un retiro puede ser un tiempo de discernimiento o una guía para que el
participante avance en su vocación como discípulo fiel. Los retiros pueden ser
una fuente de energía para transformar la vida de una congregación, un
individuo o el mundo.
Los
retiros pueden tener una estructura dirigida a un grupo y seguir un programa, o
pueden carecer de estructura y en cambio tener espacio para los individuos o
grupos para que sigan los caminos que el Espíritu muestre.
Varios
sitios en internet listan opciones de retiro y lugares:
Bibliografía para Prácticas Espirituales
Chittister, Joan, The Rule of Benedict, Crossroads
Publishing Co, 2004.
Keating, Thomas, Open Mind, Open Heart: The
Contemplative Dimension of the Gospel, Continuum Publishing Co., 2005 (20th
anniversary edition).
Keating, Thomas, Intimacy with God: An Introduction to
Contemplative Prayer, Crossroads Publishing Co., 2009.
Keating, Thomas, Invitation to Love: The Way of
Christian Contemplation, Continuum Publishing Co., 1994.
Muller, Wayne, Sabbath: Finding Rest, Renewal, and
Delight in Our Busy Lives, Bantam Books, 1999.
Thompson, Marjorie J., Soul Feast: An Invitation to
the Christian Spiritual Life, Westminster John Knox Press, 1995.
Vennard, Jane, Praying with Body and Soul, Augsburg
Fortress Press, 1998.