Programa Alianza para la Justicia Económica
Involucrándose en los Temas 
A medida
que una congregación debate si debe convertirse o no en una Iglesia de Justicia
Económica, puede resultar útil conocer las injusticias económicas que millones,
incluso miles de millones, de personas sufren a diario. O, una vez la
congregación decida convertirse en Iglesia de Justicia Económica, conviene
explorar los varios temas para discernir qué clase de justicia está llamada a
hacer.
Esta
sección del Programa del Pacto de Justicia Económica está diseñada para
proveerles a los lectores pequeñas cantidades de información importante sobre
varios temas de justicia económica. No se aturda. Observe la lista de temas y
determine cuál le llega al corazón suyo y al de la congregación. ¿A qué fue
llamado en esta ocasión?
Cada
sección incluye enlaces a más recursos y sugerencias sobre cómo involucrarse y
empezar a cambiar condiciones injustas. Además de los recursos y organizaciones
que aparecen en estos enlaces, probablemente existan entidades locales o a
nivel estatal cerca de su iglesia que también lidien con estos temas. Puede que
usted prefiera trabajar cerca de casa con alguno de estos grupos.
Justicia Economica
El Sínodo General de la UCC y la Justicia Economica
Estudio de Libros
Cómo Involucrars
Justicia Economica
¡Ay del
que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su
prójimo en balde, y no dándole el salario de su trabajo! Que dice: Edificaré
para mí casa espaciosa, y salas airosas; y le abre ventanas, y la cubre de
cedro, y la pinta de bermellón. ¿Reinarás porque te rodeas de cedro? ¿No comió
y bebió tu padre, e hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien?
Él juzgó
la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto
conocerme a mí,? dice Jehová. Jeremías 22:12-16.
La
Sagrada Escritura revela que la lucha por establecer justicia económica para
todos es un pilar de la fe cristiana. La Biblia contiene varios pasajes
dedicados a los pobres y a temas de justicia económica. Queda en evidencia la
profunda preocupación de Dios por los últimos, los perdidos y los
menospreciados. Como quedó ilustrado en la historia del Evangelio en la que
Jesús y sus discípulos alimentan a miles de personas con unos pocos panes y
peces (San Mateo 14:13-21; 15:32-38), la economía de Dios es un regalo de
gracia que no se vende en el mercado. La economía de Dios provee en abundancia
para todos los hijos de Dios.
Estamos
llamados a compartir la abundancia de Dios con nuestros vecinos. Los pobres y
los marginados son miembros especiales de la comunidad de Dios y estamos
llamados a hacer justicia para los más débiles (San Mateo 25:40). La Biblia nos
enseña que las reglas diseñadas para beneficiar algunos segmentos de la
sociedad no deben mantenerse vigentes si también perjudican a los pobres. “Oíd
esto”, advierte Amós (8:4), “los que explotáis a los menesterosos, y arruináis
a los pobres de la tierra…” En el Siglo XXI, se puede decir que explotar a los
pobres o depender de los mercados para que suplan las necesidades de todos va
en contra de la voluntad de Dios.
El Sínodo General de la UCC y la Justicia Economica
El Sínodo General ha hablado repetidamente sobre la necesidad de establecer
justicia económica. Dos pronunciamientos del Sínodo
son especialmente
informativos:
- Christian Faith: Economic Life and Justice [11.4 MB], aprobado
por el Sínodo General XVII in 1989, identificó la lucha por lograr justicia
económica para todos como un elemento imperativo de la fe cristiana e hizo un
compromiso por establecer un salario mínimo nacional, seguro médico universal,
pleno empleo, viviendas asequibles y educación de calidad universal.
Algunas
resoluciones importantes son:
- For the Common Good (Sínodo General XXV, 2005) exige impuestos justos, servicios e
instituciones públicas, pleno empleo, salario básico, ingresos adecuados para
cada individuo, vivienda asequible y transporte público.
Todas las
resoluciones y pronunciamientos sobre temas de justicia económica emitidos por
el Sínodo General desde 1999 e incluso
algunos previos a esa fecha se encuentran en la
pagina web
Estudio
de Libros
A algunas
congregaciones les resulta útil estudiar libros para adquirir conocimiento
sobre asuntos de justicia económica. A continuación le recomendamos libros
y un artículo que pueden satisfacer las necesidades de información de su
congregación.
The Heart of Christianity por Marcus Borg, Harper Collins,
2003. Ser cristiano significa amar a Dios y amar todo lo que Dios ama. Por
lo tanto, estamos llamados a hacer justicia.
God’s
Politics por Jim Wallis, Harper Collins, 2005. Un
llamado a las iglesias a que se involucren en la lucha por conseguir justicia y
paz.
Rich Christians in an Age of Hunger by Ronald J. Sider, W Publishing Group, 1997.
World Hunger: Twelve Myths, 2nd ed. por Frances Moore Lappe, Joseph
Collins, and Peter Rosset; Grove Press, 1998.
The Working Poor: Invisible in America por David K. Shipler, Vintage Press, 2004.
Nickel and Dimed: On (Not) Getting by in America por Barbara
Ehrenreich, Henry Holt and Co, 2002.
Winner-Take-All Politics by
Jacob S. Hacker and Paul Pierson, Simon and Schuster, 2010. How policy choices
have enriched the rich, hurt the poor, and eroded the middle class. See the review by UCC's Rev. Anthony B. Robinson in Christian
Century.
The Liturgy of Abundance, The Myth of Scarcity escrito por el teologo de la UCC
Walter Brueggemann fue publicado en 1999 por la revista Christian Century.
El artículo provee un buen punto de partida para iniciar una conversación sobre
la justicia económica.