Libby Spanish

 

Libby

 

 

(1 de abril, 1921 – 22 de marzo, 2001)*

 

Yo hago lo que hago porque me encanta, y no lo hago porque puedo sino porque me importa. Yo he estado  muy activa en la UCC por mucho tiempo. Creo que sería difícil para mí dejar de importarme.

 

Alrededor del mundo y dentro de nuestras comunidades, en nuestras iglesias y en nuestros hogares, preocuparse no es sólo una emoción sinó una acción.

Desde el momento  en que somos bautizados, somos bautizados no sólo dentro de la comunidad de Dios, sino en una comunidad de gente con preocupaciones y necesidades.  Nosotros/as decimos que una “multitud de testigos” nos rodea: aquellos/as que vinieron antes que nosotros/as, aquellos/as que están con nosotros/as, y aquellos/as que están por venir. Es esta multitud de testigos quienes nos inspiran y desafían a correr esta carrera que se nos muestra  por delante.

 

Las abuelas como yo generalmente estamos muy ocupadas cuidando de nosotras mismas. También soy el taxi de mis nietos/as, soy parte del coro de mi iglesia e incluso he adoptado algunos hijos “adicionales”  a lo largo del camino y a través del país. Como esposa de pastor, a veces estuve tan ocupada con la iglesia como lo estaba el pastor. Yo veía cuánto apoyo necesitaba mi marido para así el poder apoyar a otros/as. Todos/as en la iglesia necesitan ser cuidados/as –incluyendo a los/as pastores/as.

 

Me convertí en Diaconisa del ministerio de Esteban para ayudar a cuidar de otros/as, y en este rol yo también recibo cariño. Este, al igual que otros programas de ministerios laicos, toma tiempo. Nosotros/as acordamos dedicar al menos cuatro horas al mes para estudiar las diferentes maneras de como prepararnos para ayudar a la gente para cuando nos toque ir a visitar a quienes lo necesiten. Mucha gente no sabe qué decir, o tienen miedo de decir algo indebido cuando visitan a alguien que está de duelo o está sanando.

 

He aprendido como el oír puede expresar mi compasión. Desde que me involucré en el ministerio, he podido darme cuenta de la poca gente que en realidad escucha a otros/as. Cuando yo necesito ayuda, están ahí tambíen para mí. Es un ministerio bien diseñado, un ministerio que garantiza el que nosotros/as tengamos tiempo para nutrirnos a nosotros/as mismos/as. Ha oído alguna vez la frase, “¿Sanador te has sanado a tí mismo?” Tratamos de hacerlo.

 

Lo maravilloso sobre mi iglesia es que cuando buscamos intencionalmente las formas para cuidar los/as unos/as de los/as otros/as, nuestro alcance también nos puede llevar hacia nuestro ser interior. El servicio cristiano puede ser una disciplina espiritual. Al igual que el bautismo, esto también puede ser “un signo externo de una gracia interna”.

 

“Conocemos lo que es el amor porque Jesucristo dio su vida por nosotros; así también, nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.” –I Juan 3:16

 

Amo lo que hago. Es un gran don el poder reunirme con tanta gente y ver como podemos ayudarnos entre todos y todas. Tantos corazones diferentes que necesitan  lo mismo: Cuidar y ser cuidados.

 

 



* Libby falleció sorpresivamente y sólo unos días después de ser entrevistada y fotografiada. Su risa, su calidez, su disposición a intentar cosas nuevas vivirán por siempre.

 

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