United Church of Christ

Stories, Devotionals, Reflections, and Sermons of Welcome

The Power of Mantras

1 John 5: 9-13 (NIV) We accept human testimony, but God’s testimony is greater because it is the testimony of God, which he has given about his Son. Whoever believes in the Son of God accepts this testimony. Whoever does not believe God has made him out to be a liar, because they have not believed the testimony God has given about his Son. And this is the testimony: God has given us eternal life, and this life is in his Son.  Whoever has the Son has life; whoever does not have the Son of God does not have life.  I write these things to you who believe in the name of the Son of God so that you may know that you have eternal life.


El Poder de los Mantras

1 Juan 5: 9-13 (NVI) Aceptamos el testimonio humano, pero el testimonio de Dios vale mucho más, precisamente porque es el testimonio de Dios, que él ha dado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios acepta este testimonio. El que no cree a Dios lo hace pasar por mentiroso, por no haber creído el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.  Les escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna.


Love is Sugar and Salt

1 John 3:16-24 (MSG): This is how we’ve come to understand and experience love: Christ sacrificed his life for us. This is why we ought to live sacrificially for our fellow believers, and not just be out for ourselves... My dear children, let’s not just talk about love; let’s practice real love...God told us to love each other, in line with the original command. As we keep God’s commands, we live deeply and surely in God, and God lives in us. And this is how we experience God’s deep and abiding presence in us: by the Spirit God gave us.


El amor es azúcar y sal

1 Juan 3: 16-24 (Traducido de la MSG por Rev. Dr. De Gonzalez ): Así es como hemos llegado a comprender y experimentar el amor: Cristo sacrificó su vida por nosotros. Esta es la razón por la cual debemos vivir sacrificadamente por nuestros companeros creyentes, y no solo por nosotros mismos. [...] Mis queridos hijos, no solo hablemos de amor; practiquemos el amor verdadero [...] Dios nos dijo que nos amemos, en línea con el mandato original. Mientras guardamos los mandamientos de Dios, vivimos profunda y seguramente en Dios, y Dios vive en nosotros. Y así es como experimentamos la presencia profunda y permanente de Dios en nosotros: por el Espíritu que Dios nos dio.


Harmony

Acts 4:32-35 (GW): "The whole group of believers lived in harmony. No one called any of his possessions his own. Instead, they shared everything.  With great power the apostles continued to testify that the Lord Jesus had come back to life. God’s abundant good will was with all of them.  None of them needed anything. From time to time, people sold land or houses and brought the money to the apostles. Then the money was distributed to anyone who needed it."


Armonia

Hechos 4: 32-35: "Todos los seguidores de Jesús tenían una misma manera de pensar y de sentir. Todo lo que tenían lo compartían entre ellos, y nadie se sentía dueño de nada.  Llenos de gran poder, los apóstoles enseñaban que Jesús había resucitado. Dios los bendecía mucho, y no les hacía falta nada, porque los que tenían alguna casa o terreno lo vendían  y entregaban el dinero a los apóstoles. Entonces ellos lo repartían y le daban a cada uno lo que necesitaba."


Holy Saturday

Psalm 31: 3-4: You are indeed my rock and my fortress; for your namesake leads me and guides me, 4Take me out of the net that is hidden for me, for you are my refuge.


Sabado Santo

Salmo 31: 3-4 (NVI): Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre. Líbrame de la trampa que me han tendido, porque tú eres mi refugio.


The “F-Word”: Forsaken

Psalm 22:1-2: “My God, my God, why have you forsaken me? Why are you so far from helping me, from the words of my groaning?”


La “D” de Desamparo

Salmo 22:1-2: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo.”